Llegó el momento de poner fin a esta singladura.

 


 Llegó el momento de poner fin a esta singladura.
Solo corresponde agradecer a quienes desinteresadamente colaboraron, con materiales o con su trabajo, pero en especial y con toda lógica a las editoriales que apoyaron esta iniciativa.
Siempre surge alguien discorde, y está en todo su derecho.
No se trata ahora de dar coces contra el aguijón, el Señor sabe más.
Gracias también a Uds. amigos y visitantes.

 

JUEZ IÑAKI Te adoro Dios escondido

 "Te adoro con devoción, Dios escondido". Así comienzan los estupendos versos de Santo Tomás de Aquino que se comentan en esta obra. Forman un himno que los católicos han rezado y cantado  a lo largo de los siglos, logrando con su meditación buenos impulsos de fe y amor hacia el Señor Sacramentado. Por eso la tradición de la Iglesia lo estima mucho, hasta el punto de que es el único himno eucarístico citado en el Catecismo. La Eucaristía es pues el tema central de este libro; y a su alrededor giran diversos aspectos de la vida cristiana, según el himno los sugiere.




STEEVES NICOLAS PICCOLO GAETANO Y yo te digo Imagina!

La predicación es, en cierto modo, «sierva» de esta gran epopeya de la conversación de Dios con la humanidad. Por eso debe prestar toda su atención a la escucha, al modo como Dios comienza esta conversación cuando escucha las llamadas de su pueblo. Mientras que Dios entra en diálogo cuando oye el grito del pueblo en la esclavitud, el arte de la predicación se compromete a responder a quienes quieren ver a Jesús. Para ello, proponen los autores, el arte de la predicación debe desplegar la proclamación de la Buena Noticia del Reino como un camino desde el silencio de la escucha a la Palabra, y desde esta al silencio de la contemplación.


 


RHONHEIMER MARTIN Ética de la procreación

Nunca antes en la historia se ha atribuido a la protección de la vida humana una importancia tan grande como en las sociedades modernas democrático-liberales en las que hoy vive gran parte de los hombres, y tampoco nunca antes se ha hecho realidad esa protección de modo tan amplio y efectivo. A pesar de las guerras, de todo tipo de formas de criminalidad violenta y de las catástrofes de mayor o menor magnitud inducidas por la tecnología, el individuo posee hoy un grado de seguridad garantizada por el Estado que no pudo experimentar en ninguna época anterior de la historia. Sin embargo, al mismo tiempo —y por paradójico que parezca— precisamente la moderna civilización de la total seguridad y protección frente a todos los posibles riesgos para la vida ha suscitado estructuras que, por más que frecuentemente se celebren como un progreso, conducen a nuevas amenazas para la vida.


 


MORAGAS MARUJA El tiempo en un hilo

Hace más de siglo y medio, Kierkegaard decía que «engañarse respecto al amor es la pérdida más espantosa, es una pérdida eterna, para la que no existe compensación ni en el tiempo ni en la eternidad: la privación más horrorosa, que no puede resarcirse, ni en esta vida... ¡ni en la futura!». El título El tiempo en un hilo, lo escogió tras descartar La luz del amor. Maruja había impartido clases sobre cómo gestionar el tiempo, y hablábamos de él con frecuencia. Supo aprovechar el tiempo, y trabar desde el presente ese hilo fino y frágil que nos une con la eternidad —«la puerta de al lado», como le gustaba decir en palabras de san Agustín—.

 


 

MANGLANO PEDRO La llamada

Son miles y miles los cristianos que, de manera voluntaria y libre, se entregan a Dios: sacerdotes, monjas, cartujos, célibes o vírgenes,... Y lo hacen sin tener «obligación general», en el sentido de que no hay ningún mandamiento que obligue a seguir esos caminos. Pero ahí está lo extraño del fenómeno que presenciamos: ¿qué extraña necesidad es la que obliga a esas personas a seguir ese camino para ser felices y amar a Dios? Ese fenómeno es el de la llamada o vocación.



 

ISIDORO DE SEVILLA Libro de las sentencias II y III

Las Sentencias de San Isidoro es tal vez la obra más leida durante la Edad Media. Lo atestiguan los miles de manuscritos copiados durante toda la época previa a la aparición de la imprenta. Se trata de un compendio de fe y de moral. Por el aspecto sistemático preludia la escolástica. El libro I De Summo bono trata en 30 caps. los atributos divinos y el conocimiento de Dios; su eternidad; la creación del mundo; el mal; los ángeles y la naturaleza humana; Cristo y los Santos; la Iglesia, las herejías y el paganismo; las diferencias entre el A.T. y el N.T.; sobre el Símbolo de la fe, el bautismo y los sacramentos; la Escatología. Los libros II y III sobre las virtudes teologales, la gracia y las virtudes en general. La obra en primera instancia parece destinada a la formación del clero. Fue escrita entre el 612 y el 615 en plena madurez intelectual y pastoral del santo.


 


AYLLÓN JOSÉ RAMÓN Sophie Scholl

Si la Primera Guerra Mundial provocó el hundimiento económico, político y psicológico de Alemania, la posguerra no mejoró la situación. Al borde de la guerra civil, con más de 60 millones de habitantes y 5 millones de parados, el país se desangraba en algaradas callejeras, golpes de Estado y amenazas separatistas. A toda esa zozobra se sumaban humillaciones como la invasión de Renania por los franceses y la desorbitada deuda de guerra con las potencias aliadas, que cada año suponía casi la mitad del presupuesto nacional del Reich. 


 


SCRUTON ROGER El alma del mundo

Extensa reflexión sobre la necesidad de lo sagrado para la vida humana, y las consecuencias de su pérdida. Una vez que la ciencia define qué es el hombre, ¿queda todo dicho?El filósofo Roger Scruton defiende la experiencia de lo sagrado frente a la moda propuesta por el ateísmo. Basándose en el arte, la arquitectura, la música y la literatura, trata la ineptitud de la ciencia para explicar la belleza, que permite mirar la realidad "desde los ojos de Dios". 



 

BURGGRAF JUTTA Defender la vida

Cuando cayó el Muro de Berlín, Alemania Oriental fue, de repente, un Estado libre, en el que regían nuevas leyes. Entonces, se abrieron los archivos de la policía secreta, y se descubrieron —entre miles de otros asuntos vergonzosos— algunos hechos especialmente considerables, que apenas fueron dados a conocer a los ciudadanos. La policía secreta de la Alemania comunista había estado muy pendiente de la destrucción de la moral pública y privada en Alemania Occidental. Empleó métodos muy precisos para frenar la defensa de la dignidad humana, del matrimonio y de la familia. Así, por ejemplo, cada vez que alguien se pronunciaba a favor de la vida —en la televisión, en la radio o en algún periódico—, recibía severas críticas en casi todos los medios. Era llamado fascista, intolerante y arrogante; fue despreciado, ridiculizado y —finalmente— callado. Muchas de las críticas llegaron con un nombre falso de la Alemania comunista.


 


BERLANGA ALFONSO Los Sacramentos

«El cristianismo no es una especie de moralismo, un simple sistema ético (…). El cristianismo es ante todo don: Dios se da a nosotros; no da algo, se da a sí mismo. Y eso no solo tiene lugar al inicio, en el momento de nuestra conversión. Dios sigue siendo siempre el que da. Nos ofrece continuamente sus dones. Nos precede siempre. Por eso, el acto central del ser cristianos es la Eucaristía: la gratitud por haber recibido sus dones, la alegría por la vida nueva que él nos da».
Este mensaje del papa Benedicto XVI encuadra bien nuestra introducción a los sacramentos. También el s. xxi es tiempo de nueva evangelización 2 y la Iglesia persevera en su tarea de servicio, testimonio, anuncio y santificación, en medio de persecuciones patentes o de la respuesta indiferente de muchos. Todavía hoy, a ojos de nuestros contemporáneos, ciertos aspectos de su vida y misión resultan incomprensibles y ajenos a sus vidas. Es el caso de los sacramentos.


 


GUARDINI ROMANO Pascal o el drama de la conciencia cristiana

 Las indagaciones que este libro contiene partieron de la pregunta: ¿Qué ocurre cuando un hombre cree? No se trata sólo del hombre religioso, o de quien intenta encontrar su camino, sino de quien cree, según el sentido claro y absoluto que esta palabra tiene en el lenguaje que emplean la Escritura y la Iglesia. ¿Cómo se ha formado la conciencia cristiana que se basa en una fe tal? ¿Cómo se cumple una vida determinada por esta creencia?
Estas preguntas no deberían contestarse de una manera abstracta, mediante el análisis de los fenómenos de la existencia cristiana, sino partiendo de la realidad concreta. Es así como hemos llegado al intento de examinar la vida de un hombre de importancia extraordinaria y decisiva, con el fin de buscar en la trama de su existencia las respuestas deseadas.




VIDAL FERNAND-PIERRE En las fuentes de la alegría con San Francisco de Sales

 En su visita pastoral de 1606 por el Faucigny, Francisco de Sales tuvo que defender a uno de sus sacerdotes contra los abusos de los grandes terratenientes. Se trataba de «los diezmos y otros derechos» que los señores rurales disputaban al párroco de Samoéns. Las gentes de los contornos se habían puesto unos de parte del párroco y otros del señor del castillo, con lo cual estaba la comarca dividida en dos campos irreconciliables. En la octava de la Asunción, Francisco de Sales predicó en la colegiata, dedicada a la Asunción de la Virgen. Había una multitud considerable.
«¡Mi querido pueblo!, dijo llorando, nuestra gloriosa Madre sube, y nosotros bajamos. ¡Ella muere de amor, y nosotros vivimos de odio!». Repitió muchas veces esta frase, y conmovió de tal modo los corazones, que se apaciguaron las diferencias y volvió la concordia. La gente había comprendido, por la sinceridad de su tono, que hablaba «por impulso divino, sirviendo de órgano al Espíritu Santo».



ISIDORO DE SEVILLA De los sinónimos y Libro I de las sentencias

En los diversos códices en los que se traslada el libro “De los sinónimos...’’ se dan títulos distintos del mismo. Son conocidos diez de aquéllos, de los cuales, en uno se titula la obra de San Isidoro “Diálogo entre la razón y el apetito’’; “Soliloquios“, en otros tres. El resto de ellos ya coincide con el que se cree título verdadero y definitivo, y por tal debió haberse tenido en la antigüedad, toda vez que así lo confirman la manera de expresarse en su prólogo el santo autor, y la autoridad del Concilio VIII de Toledo y la del mismo Graciano al citarlo con la palabra latina plural neutro Synonyma.




MARMELADA CARLOS PALAFOX EMILIO LLANO ALEJANDRO En busca de nuestros orígenes


Pocas cuestiones pueden interesar más  a todas las personas que saber quiénes somos los seres humanos, cuál es la esencia de la naturaleza humana, cuál es nuestro origen, qué lugar ocupamos en la naturaleza y cuál es nuestro destino tras la muerte. Es cierto que las preocupaciones cotidianas ocupan de un modo habitual la atención de nuestra mente; pero creemos que también lo es el hecho de que, si pudiéramos elegir el conocer la verdad sobre alguna de las cuestiones filosóficas y científicas más importantes y vitalmente más próximas a nosotros, la mayoría optaría por saber verdaderamente: ¿De dónde venimos? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Quiénes somos? Y ¿qué pasa con nosotros tras el final de nuestra vida terrenal?


 

FUENTES MIGUEL ÁNGEL El teólogo responde II


 No debe importarle al teólogo la dificultad de su empresa ni los –aparentemente– escasos frutos para entender los misterios divinos, pues, como escribió Santo Tomás: «es agradabilísimo captar algo de las cosas altísimas, aunque sea por una pequeña y débil consideración»¹⁶. El mismo Aquinate hace suyas las palabras de San Hilario, quien afirmó hablando de la verdad: «Comienza creyendo, progresa, persigue; pues aunque sepa que nunca he de llegar, me alegraré, no obstante, de haber progresado. Quien devotamente va en pos de lo infinito, aunque nunca le dé alcance, sin embargo, siempre aprovechará en su insistencia».


 

TADEUSZ DAJCZER El don sin descubrir

 El don de la fe, que nos conduce a todos a los umbrales del misterio de la Eucaristía, nos enseña la humildad y la certeza de que no es solo para los teólogos o para un grupo de «iniciados», sino que sigue siendo un «don sin descubrir» para todos y cada uno de los cristianos. Cada uno de nosotros está llamado a responder a este don de manera racional y libre, y a manifestar la «obediencia de la fe». Porque «cada encuentro con Jesús Eucarístico –como destaca el autor en esta sexta publicación sobre el tema– está tejido de las virtudes teologales: fe, esperanza y amor». Esta visión diferente del mundo engendra en nosotros paz interior y nos abre a la próxima venida de Dios y de su gracia.