FIDALGO JUAN MANUEL Educar a fondo


 Dicen que vivimos en la cultura de la «posmodernidad». ¿Posmodernidad? No sabemos muy bien en qué consiste. Probablemente ese mismo desconcierto forma parte esencial de la posmodernidad. No sabemos lo que nos pasa; y eso es precisamente lo que nos pasa. Hemos perdido el centro, la verdad sobre nosotros mismos, el sentido unificador que nos permite configurar con autenticidad y serenidad nuestras vidas.


 

RODRÍGUEZ LÓPEZ AMANDA Sexualidad y fecundidad

 Los nuevos matrimonios se ven enfrentados a grandes desafíos, por lo que es necesario conocer cada vez con mayor delicadeza y profundidad el valor de su sexualidad, con el fin de tomar decisiones con verdadero criterio, ya que de esto dependerá vivir con mayor amplitud su capacidad de amar dentro del vínculo matrimonial. El aborto es uno de estos desafíos que, por desconocimiento o por deconstrucción cultural, ha tenido en los últimos años mayor práctica y aceptación, de modo que este documento constituye una invitación a reflexionar más sobre su realidad y verdaderas consecuencias.



URTEAGA JESÚS Siempre alegres

Este es el ambiente en el que vea a vivir; el mundo está lleno de gozos, esperanzas, angustias y lágrimas. Gozos, esperanzas, angustias y lágrimas que habremos de hacerlos nuestros porque somos cristianos, porque todo lo humano tiene resonancia en nuestro corazón. Nos lo he vuelto e recordar le Iglesia en el Concilio.
No te escandalices. Este es el mundo en el que has de vivir, un mundo con pueblos ricos y pueblos azotados por el hambre y la miseria; vivirás entre gentes cultas y millones de analfabetos; comprobarás que mientras hay hombres que conquistan el espacio, continúen dándose Injusticias a ras de tierra. Vivirás entre poderosos y débiles, entre hombres libres y esclavos, entre gentes que se quieren y gentes que se odien.



 

DERISI OCTAVIO Santo Tomás de Aquino y la filosofía actual


 A diferencia de otros sistemas filosóficos y teológicos, cuya aparición llenó de esplendor determinadas épocas, pero que luego que­daron perimidos o superados, el de Santo Tomás posee una vigencia siempre actual y renovada. Sería desconocer la hondura y la tras­cendencia del pensamiento del Aquinate creer que él vale para su tiempo, pero que ha perdido vigencia para el nuestro. ¿De dónde le viene a la síntesis tomista este carácter siempre actual o perenne?
Sin duda de haber buscado con amor y respetado con fidelidad la verdad en todas sus exigencias, especulativas y prácticas, tanto en el orden natural de la filosofía como en el sobrenatural de la teología; y de haber de-velado y fundado con rigor el valor tran- subjetivo, trascendente de la inteligencia, y en haberlo determinado en su preciso alcance.


 

CABALLERO JUAN LUIS Escritos Paulinos

Las dificultades con las que uno se encuentra a la hora del análisis de estos textos son de diversa índole. Una de ellas viene causada por el hecho de tratarse, en su mayoría, de cartas «ocasionales», esto es, de textos escritos con ocasión de algún hecho concreto o de alguna cuestión planteada al apóstol por los miembros de una iglesia determinada. Como las mismas cartas no nos aportan un contexto completo de dichas situaciones, y como escasean otros tipos de fuentes, no es raro que falten elementos de juicio para comprender correctamente algunas afirmaciones. Otra de las dificultades tiene su origen en el limitado conocimiento que tenemos del cristianismo y el judaísmo de la época en la que san Pablo escribió sus cartas. Por esto, en este manual se dedican los tres primeros capítulos a ofrecer algunas claves que ayuden a afrontar estas dificultades.



 

ORÍGENES Homilías sobre Isaías

«Orígenes de Alejandría es una de las personalidades determinantes para todo el desarrollo del pensamiento cristiano», afirmó el Papa Benedicto XVI, y agregó que el maestro alejandrino llevó a cabo, en la historia de la teología y del pensamiento cristiano, «un cambio irreversible». Estas significativas palabras son suficientes para indicar la gran relevancia que Orígenes tiene para la tradición cristiana.
El corazón de la obra origeniana radica en sus trabajos de interpretación bíblica, marcados por una particular preocupación por la letra del texto como punto de partida de la exégesis espiritual. 



 

ANTOLOGÍA Nuestra Señora en la poesía española actual

 Esta antología es una manifestación de cómo la lírica más reciente, desde la pluralidad de voces que recoge, mantiene vivo el acercamiento a la Virgen María. A esta compilación, y como muestra de fervor y de apoyo, se ha sumado el cardenal Robert Sarah (Guinea, 1945; exprefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos desde 2014, nombrado por el papa Francisco) con un alentador y generoso prólogo. Podemos encontrar en esta antología mariana poemas, además de los editores, de Rafael Alfaro, María Victoria Atencia, Manuel Ballesteros, Julen Carreño, Daniel y Jesús Cotta, Luis Alberto de Cuenca, Enrique y Jaime García-Máiquez, Gabriel Insausti, Julio Martínez Mesanza, Mario Míguez, Inmaculada Moreno, Pablo Moreno, Miguel d'Ors, Antonio Praena, Carlos Pujol, Antonio Rivero Taravillo, José Antonio Sáez, Andrés Trapiello, Pedro Antonio Urbina, Beatriz Villacañas y Fernando de Villena.... 



LORDA JUAN LUIS Humanismo Los bienes invisibles

 Los bienes invisibles son luminosos, netos, inmateriales y algo misteriosos, capaces de abrir horizontes y dar belleza a la existencia. Y son liberales, porque tienen mucho de don gratuito y, al mismo tiempo, expanden, aclaran y adornan la libertad, y la elevan sobre el comportamiento instintivo o gregario. Forman la verdadera cultura humana, que nada tiene que ver con los fuegos artificiales del esnobismo.
Una gran parte de los que se han constituido a sí mismos en pontífices de la cultura, y que deberían ocuparse en transmitirlos como si de un fuego sagrado se tratara, los ignoran. Muchos no tienen la más remota idea de qué se trata. 



OTTE ANA Cómo casarse bien vivir felices y comer perdices

Aunque este texto es válido para cualquiera, se ha elegido  como punto de partida, el matrimonio cristiano. Si no se cree en Dios y se opta por el matrimonio civil, también servirán buena parte de estas reflexiones, pues son en su mayoría válidas para todo tiempo y lugar, y para toda mentalidad y religión.
Eso sí, siempre y cuando se tome  en serio el matrimonio, y se apueste por mantenerlo fiel durante toda la vida.
Si no es este el propósito, este no es el libro.



 

GRIGNION DE MONFORT SAN LUIS MARÍA, Escritos marianos selectos,

Nos hallamos, sin duda, ante un excelente «autor clásico mariano», sin ningún género de hipérbole. Pocas figuras habrán influido con más notable repercusión en la espiritualidad mariana de la Iglesia como nuestro santo francés. El papa Juan Pablo II no ha vacilado en citarle repetidas veces en sus alocuciones. Y, desvelando su propia intimidad y legítimas preferencias devocionales, ha añadido que los escritos marianos de Montfort le han acompañado durante toda su vida, incluida, por supuesto, la ya prolongada y fructífera etapa papal. Aquí reside, probablemente, una de las claves interpretativas de su profunda piedad mariana de la que todos somos testigos.


 


POSSENTI VITTORIO Dios y el mal

Si existe una herencia del siglo XX, acaso el más oscuro y sangriento de la historia humana, no puede ser otra que la inquietante pregunta sobre el mal. El pensamiento antiguo inició una gigantomaquia en torno al ser y al devenir, cuyo desarrollo dura todavía; en nuestro tiempo, a su vez, se anuncia una gigantomaquia en tomo al mal. Son famosas las palabras de San Jerónimo a propósito del libro de Job, estrella polar y hontanar para la meditación del dolor humano: «Explicar a Job es como intentar retener entre las manos una anguila o una pequeña morena: cuanto más fuerte las aprietas, más veloces se te escapan de entre los dedos»; y esto, a pesar del esplendor de los símbolos y de la profundidad de los argumentos que el libro contiene.


 


HERCE RUBÉN Filosofía de la ciencia

A lo largo de los últimos siglos, la ciencia ha ido ocupando un lugar cada vez más central en la vida humana. Hasta tal punto que en nuestros días parece impregnarlo todo. Nos levantamos con el despertador de nuestro móvil y nos
acostamos apagando la luz de la última lámpara LED que hemos comprado. Nos movemos en coches impulsados por energías renovables y consultamos el tiempo para ver si va a llover el fin de semana. Cocinamos alimentos
pre-congelados en nuestro microondas y nos fiamos de los tratamientos médicos cada vez que enfermamos. Un fenómeno tan omnipresente requiere de una reflexión filosófica.


 


DE NISA GREGORIO Homilías sobre el Eclesiastés

No se puede fijar con certeza la fecha de redacción de esta obra; no hay testimonios externos al respecto y los argumentos de crítica interna no son suficientes. De todos modos Daniélou y May proponen el 381, año del I Concilio de Constantinopla. F. Vinel, atendiendo a algunas referencias acerca de la situación de las iglesias en Capadocia, ubica la redacción de las Homilías en Nisa durante el período 378-379. De cualquier forma Gregorio estaría en la edad madura, alrededor de los 45 años, y su preocupación fundamental sería fortalecer la vida de los cristianos, amenazados por las disputas doctrinales y los avatares de la política del emperador.
Es probable que las Homilías hayan sido pronunciadas en la iglesia y que después el mismo Gregorio, sobre la base de los apuntes tomados por algunos oyentes, redactara el texto final, tal como es de suponer para las Homilías.  



ARANGUREN JAVIER Sociales o salvajes

 Lo auténticamente humano no está en el gruñido, sino en el compartir racional. Este compartir puede tener lugar en la mesa del comedor, en el sillón de la sala de estar, en la cama del dormitorio. Lo descaradamente natural genera vergüenza al ser humano. Le hace aparecer como demasiado animal. Por eso cubre su desnudez, se retira para ‘hacer de vientre’, busca un hogar donde comer o al menos el contexto protector que ofrece un bar o un restaurante. Humanizar la animalidad es tarea de la cultura. 



AROCENA FÉLIX MARÍA, En el corazón de la liturgia,

Este libro ensaya algo verdaderamente difícil: decir palabras acertadas sobre lo inefable. Me refiero a esa membrana que une y a la vez separa al hombre del Misterio de Dios en medio de una ósmosis tan misteriosa como real: la divina liturgia. Inefable no solamente en el sentido etimológico de la palabra –lo que no es posible expresar–, sino también porque la profundidad misma del Misterio impide acotarlo en palabras. Cualquier libro o discurso al respecto será insuficiente. Pero precisamente por ser inefable es por lo que siempre hay ocasión de decir algo, de intentar otro ensayo. El Cristianismo es la religión de la Encarnación: toda palabra, figura, ritmo, sombra pueden ser relumbres del Misterio. La pregunta es qué ojos, qué oídos, qué manos son precisos para percibirlos y acogerlos. Comenzaré, por tanto, resaltando la carga evocadora de una frase pronunciada hace muchos siglos –según afirma una leyenda– en tierras de Rusia.


 

ESLAVA EUCLIDES, La filosofía de Ratzinger,

El 19 de enero de 2004 Joseph Ratzinger reconocía —en su célebre coloquio con Jürgen Habermas— que si la religión se desliga de su responsabilidad ante la razón surgen patologías muy peligrosas: el reciente ejemplo del 11 de septiembre de 2001 así lo demostraba. Después recordaría que la fe en Dios se puede instrumentalizar y volverse mortífera: el concepto de divinidad se puede parcializar hasta convertir en absolutos los propios intereses, con lo cual la religión podría quedar condenada a la irracionalidad.


 

REY BALLESTEROS JOSÉ FERNANDO Cristo en su Pasión

 Las páginas que siguen han brotado de mi oración personal. Son mis soledades ante Cristo crucificado las que están plasmadas en este libro. Al ponerlas por escrito y ofrecerlas a quien quiera tomar parte en ellas, me sitúo en el papel de quien se ha adentrado en una cueva y narra cuanto en ella ve. No puedo suplir la oración personal del lector. Simplemente, trato de animarlo, con mi narración, a que él también entre sin miedo y se sitúe ante ese Jesús paciente que ha ofrecido su vida por cada uno de nosotros. Por eso le pido a Dios que quien lea este libro no se conforme con conocer mi relato, sino que se sienta animado a adentrarse personalmente en esta noche y alcanzar su propia intimidad con Cristo junto a la Cruz.



BERLANGA ALFONSO Adorar a Dios en la liturgia

 La dignidad y grandeza del hombre nunca se expresa mejor que cuando se arrodilla ante Dios y se abraza al hermano. Dos gestos que pueden devolver la salud a una sociedad que vive un momento agónico, de tránsito. Pienso que el momento presente de la cultura global toca de lleno la cuestión de Dios y el hombre, la cuestión del culto y de la adoración. Me atrevo a afirmar que hoy las grandes cuestiones del debate cultural son Dios y el ser humano, su comprensión y su posible relación, aun cuando se revistan aparentemente de otros argumentos muy diversos.


 

BASTERO JUAN L. FIDALGO JOSÉ M Mariología

 María nació en Palestina hace ya más de dos mil años. Llevó una vida sencilla y humilde. Dios se encarnó en su seno virginal… En la Iglesia siguen resonando aquellas palabras del Magnificat «me llamarán bienaventurada todas las genernaciones». En efecto, nadie en toda la historia ha sido tan querida y venerada como la Virgen María, elegida para ser Madre de Dios, Madre del Verbo Encarnado, Nuestro Señor Jesucristo. ¡Cuántas personas han llevado su nombre! ¡Cuántas oraciones, cuántas súplicas, cuántas alabanzas! Templos y santuarios se han dedicado a ella en los cinco continentes. La Iglesia propone su vida como modelo y anima a sus hijos cristianos a recurrir continuamente a su cuidado maternal.



ORÍGENES Homilías sobre el libro de los Números


 La vida de Orígenes nos es conocida principalmente a través de la biografía que escribió Eusebio de Cesarea (+ 339/340), en su Historia Eclesiástica.
Por ella nos es posible saber que Orígenes fue hijo de Leonides (ésta es la transcripción del nombre griego), quien murió mártir durante la persecución de Septimio Severo (hacia el 202/203).
Para esa época el joven Orígenes debía contar entre 15 y 17 años de edad, lo cual no le impedía mostrar su carácter ardiente e impetuoso, anhelando acompañar a su padre en los momentos decisivos de la dura prueba.
La madre, para disuadirlo, no tuvo otro remedio sino esconderle la ropa, y entonces el joven se contentó con escribirle al padre una carta, en la que lo alentaba y le decía: «Ten cuidado, no sea que por causa nuestra cambies de parecer». 



CORIGLIANO PIPPO Cuando Dios está contento

Sería largo enumerar las ilusiones mentirosas que hemos dejado atrás, pienso en el marxismo, en el nazismo, y también en el capitalismo triunfante que presumía de bastarse a sí mismo: las vanas promesas de felicidad, los «nuevos derechos» que se ofrecían por doquier están cediendo el paso a los deberes que comporta la crisis económica.
Nada de ilusiones, por tanto, ninguna veleidosa promesa de felicidad. No nos queda más que pensar cada uno en su propia vida y sacar provecho de las experiencias de otros.

 


LEONARDI MAURO Como Jesús

 Al meditar sobre el celibato apostólico no puede ignorarse la existencia de un problema fundamental de comprensión. En efecto, si se afronta fríamente desde el punto de vista de una teología o un Derecho canónico insuficientes, se encuadra en la disciplina del estado sacerdotal o de la «vida consagrada por la profesión de los consejos evangélicos». Y, en el caso de que se observe por parte de psicólogos o sociólogos no creyentes, el celibato suele superficialmente reducirse a un fenómeno de represión patológica de la afectividad, o incluso de desorden biológico, causa de transgresiones sexuales a veces delictivas. 



BRAGE JOSÉ Sin miedo

En el Sermón de la Montaña, uno de los pasajes más poéticos de los Evangelios, Jesús nos anima a contemplar las aves del cielo, que ni siembran, ni siegan, ni almacenan, y Dios las alimenta. Después, los lirios del campo, que ni se fatigan, ni hilan, y ni Salomón se vistió así en toda su gloria. Por último, Jesús concluye: Así pues, no andéis preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir? Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre Celestial que de todo eso estáis necesitados. Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os añadirán (Mt 6, 31-33). ¡Se os añadirán todas esas cosas! ¡Y la felicidad, igual! Por añadidura, gratis, sin pensar en ello, en oblicuo.


 

RONCHI ERMES Los besos no dados

 Este es el sueño de Dios: que nadie esté solo en la vida y que ninguna casa se encuentre sin la fiesta del corazón. Que nadie esté sin «cariño», esa necesidad propia del hombre y la mujer de compartir la vida emocional con otras personas, por medio de relaciones íntimas y estables, por medio de la disponibilidad y la confianza.
En estas relaciones Dios te acaricia, te toca. Lo hace en un día en que estás tan ebrio de alegría y de amor como para decir, a las criaturas que amas, palabras profundas, absolutas y que aspiran a ser eternas; o bien en un día de lágrimas, en el abrazo del amigo, o cuando en el desierto de los días siempre iguales, eres sorprendido por lo nuevo, por lo inaudito.


 

FESER EDWARD Cinco pruebas de la existencia de Dios

 Supongamos que nuestros sentidos nos engañan. Imagina que toda tu vida ha sido un largo sueño o una alucinación, del tipo que Descartes describió en sus Meditaciones y que ha sido llevado a la pantalla en películas de ciencia ficción como Matrix. Aún así, no habría ninguna duda de que incluso en este escenario descabellado el cambio ocurre. Tienes una experiencia, después tienes otra. Te planteas si estás durmiendo o alucinando, después desechas la idea como demasiado estúpida, más tarde descubres que aún te preocupan los argumentos que lees en Descartes y te preguntas si no será que hay en ellos algo de verdad. Todo esto es un tipo de cambio: cambio con respecto a tus pensamientos y experiencias.