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JERÓNIMO SAN Sobre los hombres ilustres
La obra consiste en un prólogo y ciento treinta y cinco capítulos, cada uno una breve biografía. El propio Jerónimo es el objeto del último capítulo. Una versión griega del libro, posiblemente hecha por el protagonista del capítulo ciento treinta y cuatro, Sofronio, también sobrevivió. Muchas de las biografías recogen la vida de importantes cristianos en la historia de la Iglesia, y se centran en su faceta de escritores. Se ha dicho que fue "escrita como una obra apologética para probar que la Iglesia había producido hombres instruidos". El libro fue dedicado a Flavio Lucio Dextro, que sirvió como secretario de Teodosio I y como prefecto de la guardia pretoriana del emperador Honorio (r. 395–423). Dextro era el hijo de Paciano de Barcelona, que fue muy elogiado en la obra.
JERÓNIMO SAN Cartas espirituales
SAN JERÓNIMO “el doctor Máximo en la exposición de las Sagradas Escrituras”, es una figura gigante, original, un recio tipo de fuertes contrastes, y el mundo sigue beneficiado de sus trabajos y desvelos. Si ese monumento incomparable que se llama la Biblia, si esa Divina Biblioteca de las Sagradas Escrituras por Dios inspiradas se nos conservan en una versión digna, siquiera no perfecta, la versión vulgata ahora oficial en la Iglesia, débese a San Jerónimo y a su trasnochar y sudar en el aprendizaje de idiomas exóticos y difíciles y en edad en que anda menos fresca y flexible la memoria.
JERÓNIMO SAN, Comentario al Eclesiastés
Estando en Roma, Jerónimo instruía en el estudio de la Biblia a un grupo de damas de la alta nobleza romana. A una de ellas, Blesila, la exhorta a la vida monástica con la lectura comentada del Eclesiastés. Ella le pide que le ponga por escrito esas explicaciones. El trabajo se interrumpe a causa de la muerte repentina de la joven. Más tarde, instalado en Belén, Jerónimo completa aquellas anotaciones en forma de comentario sistemático. Por encima del valor de su versión, a partir del hebreo, sin abandonar los códices griegos, está el valor del comentario, pues supuso un gran avance en la interpretación histórico-literal de un libro sagrado de difícil lectura. Con mucha frecuencia Jerónimo acude a la ciencia filológica para desentrañar el sentido literal de las palabras del hagiógrafo. No abandona en ningún momento su finalidad parenética, y es fiel al tono polémico propio de la época patrística y de la retórica romana. Sin duda, para aquellos tiempos se trató de un comentario moderno, que influyó durante siglos y que todo exegeta moderno y lector asiduo de la Biblia debe apreciar.
JERÓNIMO SAN Comentario al Evangelio de Mateo
Eusebius Hieronymus nace entre los años 345-347 en Estridón, una pequeña ciudad situada entre Dalmacia y Panonia. Cursa estudios en Roma, donde recibe el bautismo, y realiza diversos viajes guiado por su inquietudes espirituales. Más tarde se instala en Belén, donde establece comunidades monásticas y se dedica a traducir y comentar los libros de la Biblia, manteniendo una correspondencia de gran interés sobre asuntos bíblicos y ascéticos. Fallece el 30 de septiembre del 419. Jerónimo comentó solamente uno de los cuatro evangelios, el de Mateo; pero este texto presenta ciertas características de contenido y de forma, que añaden interés y curiosidad a la notable atracción que ejercen siempre las obras de Jerónimo. Fue escrito en tan sólo dos semanas, a petición de un discípulo suyo que deseaba tener un comentario breve y literal sobre San Mateo. Jerónimo va siguiendo el texto evangélico, casi versículo a versículo, de forma concisa, pero a la vez con ese estilo vigoroso y brillante, tan típico de nuestro autor. Esto, naturalmente, conlleva ventajas e inconvenientes, ya que, si por un lado no podemos encontrar siempre un análisis detallado de los varios temas tratados, por el otro nos ahorramos las excesivas reflexiones exe-géticas y eruditas, muy propias de aquel tiempo, pero lejanas de la mentalidad moderna.
JERÓNIMO SAN La virginidad perpetua de María bendita
No siento ningún deseo de trasladarme a los campos de la elocuencia, no nos valemos de las trampas de los lógicos o las espesuras de Aristóteles. Nosotros utilizaremos las verdaderas palabras de la Escritura. Que Elvidio sea derrotado por las mismas pruebas que ha utilizado contra nosotros, para que pueda ver que era posible para él leer lo que está escrito, y aún así ser incapaz de discernir la conclusión establecida de una fe sólida.
JERÓNIMO SAN Comentario al Evangelio de Marcos
Deseando intensamente vivir en ascetismo y hacer penitencia por sus pecados, Jerónimo marchó al desierto sirio de Qinnasrin o Chalcis ("la Tebaida siria"), situado al suroeste de Antioquía. Rechazaba especialmente su fuerte sensualidad, su terrible mal genio y su gran orgullo. Pero aunque allí rezaba mucho, ayunaba y pasaba noches en vela, no conseguía la paz y descubrió que no estaba hecho para tal vida a causa de su mala salud.
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