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TORELLÓ JOAN BAPTISTA Psicología abierta

No se trata de un libro de Psicología, sino de una colección de brillantes artículos periodísticos, redactados son una sin igual  capacidad de anticipación a los cambios y caprichos de la sociedad.

 Nuestro tiempo es sólo entretiempo, sendero entre dos simas de eternidad, maroma tendida entre las dos manos de Dios. De aquí que los modistos especializados nos desazonen siempre con sus modelos: los unos, nos ahogan por demasiado estrechos, nos entorpecen el paso; los otros, por demasiado holgados, nos dejan tiritando de frío en las alturas vertiginosas del ser personal. No hay psicología que nos asista, ni sociología que nos valga, ni medicina que nos vigorice, si no se abren al hontanar trascendente que nos habita. Los modelos de entretiempo, cuyo desfile presentamos, no pueden esconder su ascendencia entreverada, su nacimiento a medio camino, su múltiple inspiración, sus franjas mal recortadas. No tienen una clara filiación porque quisieran ser para todas las horas del día, para todos los caminantes apasionados y ensoñados, elásticos y al mismo tiempo ajustados a un cuerpo en continuo desequilibrio estimulante. No dan paz, pero quisieran dar serenidad; no permiten andares frívolos, pero deberían endosarse con humor.


 

TORELLÓ JOAN BAPTISTA Él nos amó primero

Hacemos una y otra vez retiro, no por mantener obstinadamente una devoción, sino como ejercicio para poder consolidar una actitud importante, la actitud de la contemplación. Esto significa que en realidad no vamos de retiro para hacer algo extraordinario, que adorne y ennoblezca de algún modo nuestras vidas. Participamos una vez al mes en un retiro, nos retiramos, para permanecer en contemplación, es decir, para despertar y afianzar en el alma la conciencia de la presencia de Dios. Esto es lo más importante en nuestra vida, que tomemos muy en serio la siguiente frase del Señor: «El Reino de Dios está en vuestro interior.