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LEÓN MAGNO SAN Sermones escogidos
San León Magno nació probablemente en Roma hacia el año 400 y siendo ya diácono de La Iglesia Romana, adquirió en el pontificado de Celestino una considerable reputación. Se encontraba en las Galias, a donde había sido enviado para restablecer la paz entre los generales Aecio v Albino, cuando, en agosto del 440, el clero y el pueblo le eligieron sucesor del Papa Sixto III. Las circunstancias eran muy críticas, tocándole vivir en una época crucial, cuando el mundo antiguo se desquiciaba y los bárbaros irrumpían en el Imperio de Occidente, mientras que las herejías cristológicas soliviantaban el Oriente. San León conserva la serenidad y dotes de mando de un viejo romano y la elegancia aristocrática de un senador. Su misión fue mantener la unidad cristiana bajo el primado del sucesor de Pedro.
LEÓN MAGNO SAN, Cartas Cristológicas
León ha sido el primer papa que ha merecido pasar a la historia con el apelativo de Magno. Su pontificado (440-461), el mas largo del siglo V, se vio envuelto en numerosas controversias teológicas. Sin embargo, León, como representante de la Tradición latina, supo aunar y conjugar las, hasta entonces enfrentadas, cristologías de la Escuela de Alejandría y Antioquía. Recogió el testigo del concilio de Efeso (431) e impulsó la convocatoria del de Calcedonia (451), celebrado justo en la mitad de su pontificado. Sus Cartas ofrecen información de primera mano tanto a historiadores -la vida de la Iglesia del s. V- como a teólogos -explicación del misterio de Cristo-. Con la firma del Tomas ad Flavianum, León Magno se ha consagrado como el «teólogo de la unión hipostática», el que mejor ha sabido explicar cómo se unen en una única Persona las dos naturalezas -humana y divina- de Jesucristo. El «Tomus» -en palabras de Juan Pablo II-fue como la premisa del Concilio de Calcedonia, que resume el dogma cristológico de la Iglesia Antigua.
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