PADRES APOSTÓLICOS I

Con el nombre de “padres apostólicos” se suelen agrupar unos escritos cristianos de finales del s. I e inicios del s. II, cuya doctrina es eco directo de la predicación de las primeras generaciones cristianas y aun de los mismos apóstoles y discípulos más inmediatos.
Desde el s. XVII se consideran como tales, la llamada Epístola del Ps Bernabé, la Carta de Clemente de Roma a la Iglesia de Corinto, el epistolario de Ignacio de Antioquía, la carta de Policarpo de Esmima a los Filipenses, el relato del martirio de éste y, posteriormente, se incluyó también la Didajé; y, a veces, también los escritos bajo el nombre del Pastor de Hermas. No hay una regla fija que establezca quiénes deben ser considerados como tales, ya que modernamente se acostumbra a presentar cada escrito con amplias introducciones, comentarios, fuentes y, en ocasiones, estudios teológicos.