La vida de Orígenes nos es conocida principalmente a través de la biografía que escribió Eusebio de Cesarea (+ 339/340), en su Historia Eclesiástica.
Por ella nos es posible saber que Orígenes fue hijo de Leonides (ésta es la transcripción del nombre griego), quien murió mártir durante la persecución de Septimio Severo (hacia el 202/203).
Para esa época el joven Orígenes debía contar entre 15 y 17 años de edad, lo cual no le impedía mostrar su carácter ardiente e impetuoso, anhelando acompañar a su padre en los momentos decisivos de la dura prueba.
La madre, para disuadirlo, no tuvo otro remedio sino esconderle la ropa, y entonces el joven se contentó con escribirle al padre una carta, en la que lo alentaba y le decía: «Ten cuidado, no sea que por causa nuestra cambies de parecer».

