SARANYANA JOSEP-IGNASI Filosofía y Teología

 El Mediterráneo no es únicamente un enclave hidro-geográfico, sino propia y verdaderamente un escenario histórico y una categoría ético-politica. Es indiscutible, pues, que configura una encrucijada milenaria, cuna de intercambios y de recíprocas interacciones entre pueblos y culturas diferentes, hogar de hospitalidad y acogida. Su heterogeneidad, ligada a su pluralismo y vivacidad intelectuales, lo constituye en lugar privilegiado para la observación antropológica y cultural. Las tres grandes religiones monoteístas se asomaron al Mediterráneo durante el Medioevo, brindándonos así nuevas claves interpretativas que nos permiten releer la confrontación y la mutua fecundación entre las diversas culturas.