ALASTRUEY DE GREGORIO Tratado de la Virgen Santísima
Por el Padre de todas las luces, del cual desciende toda donación óptima y de cuyo don tiene en sí tantos luminares cuantas son sus virtudes; ya por el Hijo, verdadero sol de justicia, a quien recibió en su corazón y llevó en su seno; ya por el Espíritu Santo, que la santificó en el útero, viniendo sobre Ella. Por esto se la compara en el Apocalipsis a la m u jer vestida del sol; iluminadora o que los ilumina, tanto porque nos dió la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, cuanto porque, como el sol ilumina al mundo con los rayos de su claridad, así la Santísima Virgen ilumina al pueblo cristiano, irradiando sobre él sus virtudes y sus ejemplos.

