La filosofía kantiana no ha perdido actualidad desde que fue formulada, hace más de dos siglos. Pero es normal que ahora, al celebrar el segundo centenario de la muerte de Kant, se intente buscar en ella, con más ahínco, las raíces de muchos planteamientos actuales, tanto metafísicos como éticos, epistemológicos, antropológicos e incluso laicistas, consecuencia legítima del deísmo ilustrado.

