He querido recoger, con la frescura e inmediatez con la que escriben sus blogs personales tantos jóvenes del mundo, algunos rasgos de la personalidad de san Josemaría que considero particularmente significativos. De la mayoría de los hechos que relato, como he dicho, tomé nota en el mismo día en que sucedieron. Por eso se podría decir, en cierto sentido, que estas páginas son una especie de blog de aquellos años de mi vida.

