Por otra parte, el papa Francisco, sostiene con su vida lo que predica; cuestión que hace que sus palabras tomen la fuerza de un testimonio veraz y auténtico, tanto para creyentes como no creyentes. No en vano es reconocido como uno de los líderes mundiales con más predicamento en el mundo actual; hecho cimentado en su grandeza moral, su coherencia y su valentía en denunciar lo que es contrario a los valores evangélicos.

