CERIOTTI MIGLIARESE MARIOLINA La pareja imperfecta

El matrimonio parece haber perdido su significado fuerte de promesa y de novedad. La mayoría de la gente lo considera una realidad superada, inútil, cuando no falsa y perjudicial para el amor entre dos personas. Se considera que, solo en muy pocos casos y especialmente afortunados, es posible seguir amándose toda la vida y que, después de unos cuantos años, lo más probable es que sigan juntos “solo por los hijos” o “por costumbre”, mientras se cultiva una extrañeza progresiva en la cual ambos buscan en otro lugar la verdadera respuesta a sus deseos. Desde esta lógica parece que las personas más honestas son aquellas que no hacen grandes promesas de amor eterno, o aquellas que, si han sido tan temerarias como para casarse, tienen después la “valentía de separarse” en cuanto el sentimiento se debilita o se apaga.