Esta edición, da toda la garantía del pensamiento de la Hermana Lucía mediante la esmerada y delicada traducción del P. Joaquín Mª Alonso, hecha sobre las palabras originales, solamente corregidas en la ortografía y en la presentación de los diálogos, esperando que ellas lleguen a lo íntimo de cada lector y ahí se fijen en una laboriosa docilidad al Divino Espíritu.