Tomás comentó hasta la lección VI inclusive del libro VI, a partir de la cual prosigue el Comentario su discípulo Pedro de Alvernia (de Croe, ten 1304), maestro secular y canónigo de Clermont y París.
A este maestro secular encargaron los dominicos la terminación de algunas obras de Tomás, entre ellas el Comentario a la Política. A través del Comentario expone la filosofía de su maestro como conociéndola, escribiendo incluso algunas páginas excelentes, por ejemplo, sobre la experiencia de rapto, del cual Aristóteles dice solamente que es una pasión. Desde el punto de vista histórico Alvernia se limita a los datos que da Aristóteles, sin aportes nuevos.

