CALDUCH-BENAGES NURIA, Los profetas mensajeros de Dios

 Los profetas no tenían ni ‘teorías’ ni ‘ideas’ sobre Dios. Lo que tenían era una comprensión. Su comprensión de Dios no era el resultado de un estudio teórico, de avanzar a tientas entre alternativas sobre la esencia y los atributos de Dios. Para los profetas Dios era real de forma arrolladora y su presencia era aplastante. Nunca hablan de Él con indiferencia. Vivieron como testimonios, impresionados por las palabras de Dios, más que como investigadores comprometidos en averiguar la naturaleza de Dios; sus discursos constituían una liberación de un peso, más que barruntos percibidos en la niebla de la incertidumbre.