BOCALA HENRY Levántate y anda

 El caso del joven rico es el de cualquier persona que intenta acercarse más a Dios, sólo para retroceder cuando se enfrenta con peticiones más radicales. De algún modo nos comportamos como él cada vez que aflojamos en la vida espiritual precisamente porque Dios no nos concede nuestros deseos. Entonces, nuestra fe se desliza hacia el escepticismo. Las cosas espirituales empiezan a perder su atractivo. Muy pronto dejamos a un lado la oración considerándola una pérdida de tiempo.